No es la distancia real lo que determina la cualidad de ésta dificultad. Es más precisamente, lo presente pero imperceptible que existe dentro de esa distancia.
Estoy cerca, pero sé que lo costoso del tramo hará que se vea tan lejos… tanto que mi cara al verlo no procese ninguna mueca de alegría o esperanza.
Entonces, si la corta distancia alienta pero su dificultad intimida ¿Qué se supone que debo hacer?
Miraré y miraré, como lo he hecho ayer y antes de ayer. Planeando e imaginando las diferentes alternativas.
Quizás mañana sea el día. Quizás mañana lo vea todo desde la otra costa.
[28 de Enero de 2014]