20140530

Ninguna indicación


Luces aceleradas símiles soles que encandilan, apareciendo y desapareciendo rápido de la mirada recostada en la camilla, como si los días estarían tan acelerados que el atardecer no haría más que introducir el amanecer.

No hemos encontrado aún la causa directa a su afección, en los resultados de los análisis no se ha registrado nada fuera de lo común.

Ruidos de suelas que golpean el piso sin descaso y sin ritmo, olores a falsa sanidad y a desinfectantes potentes. Todo tiene colores claros.

Lamentamos informarle que no se dispone actualmente de algún tratamiento para lo que a usted le está sucediendo. Aun así quédese tranquilo que continuaremos con la observación y la obtención de muestras para analizar.

Agujas, piel, líquidos espesos y otros más livianos. Metales cromo-plateado, fríos como ellos mismos lo son, inconfundible sensación al tacto. Profesionales bien presentados, peinados, planchados, lavados, sin ningún botón que no esté prendido.

No sabemos con exactitud si nos pusiéramos a hablar de tiempo, y francamente no es algo que podríamos decir ligeramente sin tener la seguridad suficiente.

Boca seca, mirada quieta pero curiosa. Todas las paredes son tan iguales que marean. Sabanas suaves y limpias, pero frías. Almohadas finas casi sin relleno, almohadas casi sin almohada.

Quiero ser honesto con usted. No hay nada que nosotros podamos hacer. Es lamentable, pero es la verdad, y usted merece saberlo. Quiero, además, decirle algo que espero nadie escuche y usted tampoco vuelva a repetir…

Ojos que siguen abiertos, corazón que sigue latiendo. Aire que sigue entrando y saliendo.

Le quiero aconsejar de forma personal…

Cuerpo cansado, mente agotada. Alma indomable.

Haga lo mismo que ha estado haciendo hasta ahora, sólo disfrútelo más.


[12 de Mayo de 2014]