20140530

Eutanasia


No estoy entendiendo bien qué es lo que les preocupa tanto… Todos ustedes saben que en algún momento iba a morir. Quizás no por esto, quizás no de ésta forma. Como sea, es lo mismo. En algún momento iba a pasar, y por si se están haciendo los desentendidos lamento recordárselos: ustedes también van a morir. Mi caso quizás sea más trágico porque existe ahora la certeza de un mínimo de tiempo, pero es exactamente eso mismo lo que no están entendiendo, ustedes no tienen esa certeza y no los veo preocupados.
¡Dejen de verme con pena! O peor, de falsear esas sonrisas cuando antes y después lloran. No estoy muerto ¡no aún! ¿Qué creen que va a pasarme después de ésto? ¿Piensan que voy a ir a algún lado? ¿Piensan que esto es lo último o lo primero, o ambos? Basta de tanto lamento disfrazado de compasión. Yo no estoy tan mal, como verán. Los veo peor a ustedes que a mí mismo cuando me miro al espejo.
Miren, ciertamente entiendo su dolor. No es algo a lo cual le esté siendo ciego, pero entiendan que esto no debe significar nada. No he decidido venir a éste mundo, y como sabrán ahora, más ustedes que yo, no decido tampoco irme de él. Pero hay algo que tendrían que tener muy en cuenta y que veo que están pasando por alto: he decidido vivir. Y quizás esa sea la decisión más grande de todas. Es decir, si no le he puesto principio ni final a este cuento ¿qué mejor que darle una buena trama? ¿qué mejor que mantener atrapado al lector? He vivido como he querido y podido. Eso vale más que cómo llegué y que cómo me voy. Esas cosas ya no importan, son insignificantes en comparación. Son el primer y último párrafo de este libro de innumerables páginas.
¡Basta médicos y doctores! ¿Cuántos años más de ciencia tienen que pasar para que dejen de jugar a ese simulacro de ser mini dioses? ¡Voy a morir! Y esa es la única verdad ahora, la más actual y precisa, y la mejor de todas las provisorias.
Pero les pido algo, un último deseo. Mírenme. ¡Mírenme cuando muera! Vean el destino humano hacerse verdad. Miren como mi corazón se detiene, como mis ojos se despojan de brillo. Perciban como mi temperatura desciende. Como paso de ser una persona, un paciente, una vida, a un simple cuerpo sin vida, a una estadística mal redactada en el diario de los domingos. ¡Miren como esto les va a suceder a ustedes!, y van a entender en algún momento que la muerte no es nada. Que no hay dolor en la muerte, no.  El dolor sólo se siente cuando aún estamos vivos.
¡Ni un minuto más de ésto! ¡Basta de querer ponerle dignidad a mi vida! ¿Dignidad a mi muerte!? ¿¡Acaso morir nunca es digno!? ¿Para qué querré yo morir antes? Asesínenme, y si les sirve piensen que han hecho lo correcto. Serán esos dioses a los que tanto les gusta jugar.
¡No decidan por mí! Aún los puedo ver,  aún los puedo escuchar, ¡aún vivo! Déjenme en paz, ¡déjenme disfrutar de la muerte!, déjenme sentir como de a poco ella me va tomando. Disfruté toda mi vida, y es hora de que empiece a disfrutar de ella. No se anticipen, no sean impacientes, ya va a llegar. Lo sabrán… lo sabrán. Ya va a llegar.
Soporten ver éste dolor humano, acepten lo frágiles que somos después de todo. Acepten, que a ustedes también les va a pasar esto. Acepten su condición de mortales. Acepten que nacemos para esto: vivimos, y morimos. No me ceden, no me duerman, no me tranquilicen ¡No quiero estar tranquilo! ¡No quiero estar dormido! ¡Quiero estar bien despierto cuando suceda!

¡¡¡DEJENMÉ SUFRIR, DEJENMÉ VIVIR!!!


[22 de Mayo de 2014]

Ellos volverán


Ellos volverán de nuevo

Cuando en lo mejor
del momento esté,
las sombras llegarán
a donde nunca han llegado antes,
helándolo todo.

Puedo sentir
los tiempos mejores acercándose.
Saber que algo bueno
entre tanto malo ha de salir.
Que todo tiene su recompensa
ya no es tan mentira,
ya no es tanto un engaño
para mantener la esperanza.
Sin embargo…

Ellos volverán de nuevo

En cada descuido inoportuno,
en cada instante en que la mente
se quede sin estímulos que
la entre-tengan.

Ellos volverán

Ellos volverán de nuevo,
porque para ello están.
Ser la pequeña gota que rebalse
el vaso vacío.
El pequeño tropiezo
cuando se está por llegar
a la cima de la escalera.

Y ellos volverán,
como los fantasmas indestructibles
que son, y que con el paso del tiempo
más astutos e ineludibles
se han vuelto.

Ellos volverán

Y ahí estaré,
para enfrentarlos.
Como un miedoso con agallas,
que juega a rozar la línea
de lo estúpido y lo valiente.
Como un inválido
que se defiende con sus muletas.

Ellos volverán de nuevo

Y ahí estaré,
de nuevo.

Como siempre lo he estado

Como yo,
contra ellos,
mis fantasmas.


[27 de Mayo de 2014]

Ninguna indicación


Luces aceleradas símiles soles que encandilan, apareciendo y desapareciendo rápido de la mirada recostada en la camilla, como si los días estarían tan acelerados que el atardecer no haría más que introducir el amanecer.

No hemos encontrado aún la causa directa a su afección, en los resultados de los análisis no se ha registrado nada fuera de lo común.

Ruidos de suelas que golpean el piso sin descaso y sin ritmo, olores a falsa sanidad y a desinfectantes potentes. Todo tiene colores claros.

Lamentamos informarle que no se dispone actualmente de algún tratamiento para lo que a usted le está sucediendo. Aun así quédese tranquilo que continuaremos con la observación y la obtención de muestras para analizar.

Agujas, piel, líquidos espesos y otros más livianos. Metales cromo-plateado, fríos como ellos mismos lo son, inconfundible sensación al tacto. Profesionales bien presentados, peinados, planchados, lavados, sin ningún botón que no esté prendido.

No sabemos con exactitud si nos pusiéramos a hablar de tiempo, y francamente no es algo que podríamos decir ligeramente sin tener la seguridad suficiente.

Boca seca, mirada quieta pero curiosa. Todas las paredes son tan iguales que marean. Sabanas suaves y limpias, pero frías. Almohadas finas casi sin relleno, almohadas casi sin almohada.

Quiero ser honesto con usted. No hay nada que nosotros podamos hacer. Es lamentable, pero es la verdad, y usted merece saberlo. Quiero, además, decirle algo que espero nadie escuche y usted tampoco vuelva a repetir…

Ojos que siguen abiertos, corazón que sigue latiendo. Aire que sigue entrando y saliendo.

Le quiero aconsejar de forma personal…

Cuerpo cansado, mente agotada. Alma indomable.

Haga lo mismo que ha estado haciendo hasta ahora, sólo disfrútelo más.


[12 de Mayo de 2014]

20140517

Ojos café


Viento levemente frío. Humedad moderada.
Aún así los vidrios se empañan.

Qué inútil es elegir sentarse al lado de una ventana que en cada sorbo pierde su transparencia.

Blanco, blanquecino, neblinoso. Tanto éste campo de fuerza, que lo separa proponiendo un adentro y afuera, como ese leve humo-vapor que lentamente va penetrando su nariz, transportando en él el aroma tan particular del confort de estar solo y de estar con uno mismo, al mismo tiempo.

Entre tanto la burbuja aromática y reflexiva se va empañando, al igual que el ventanal, las miradas ajenas intentan penetrarla sin mayor intención y esfuerzo. Tal vez por mera curiosidad de lo de inusual de la ocasión.

Pero hubo un par…

Sólo un par que logró desempañar unos pocos centímetros de ella. Y la indefinible estabilidad que se había logrado dentro comenzó a perturbarse.

Unos grandes ojos color café estaban ingresando en propiedad privada, sin querer. Sin siquiera proponérselo.

Entonces él se resistió en vano. Porque mientras la burbuja de a poco se iba cristalizando, en su interior un deseo de mirar afuera, a aquello que lo miraba, cobraba fuerza.

Antes de que se enfríe observó la taza detenidamente.
Tomo el último sorbo, y con él su mirada.

El aroma se esfumó, las  reflexiones deflexionaron, y la burbuja se rompió.


[6 de Mayo de 2014]

20140501

Picaporte


Se detuvo segundo después de que su mano se aferrara al picaporte. Apartó la mirada hacia un lado, y mientras ésta comenzaba a temblar, se cuestionó algo que hace tiempo daba vueltas dentro de su cabeza.

¿Para qué se necesitará tener más huevos? ¿Para irse? ¿O para quedarse?

La duda lo inmovilizó por completo, paralizando todo su cuerpo, incluso aquella mano que estaba a punto de girar, pegada al picaporte.

Sin embargo su mente seguía inquieta, y él no paraba de intentar descifrar si abrir la puerta y dar un paso adelante lo trasformaría en un hombre valiente, o en un pequeño cobarde.

¿Para qué se necesitará más huevos…?


[17 de Marzo de 2014]

Ya no habrá más dolor


Breve y explosivo.
Rápido, preciso.

Ruido seco y certero.
Cálido, frío.

Arde, empieza a doler.

Olor a navidad y año nuevo.
Risas de amigos,
imágenes de la adolescencia.

Mirada quieta pero latente.

Los brazos relajados en el piso.
Ya no habrá más problemas,
no más pesadez,
no más padecimiento.

Con éste dolor ya no habrá más dolor.

Sólo una mueca
de sonrisa en mi cara.

El triunfo del deseoso de morir,
el trágico final del que aún vivía en él.
El asesinato del otro,
nunca el de uno mismo.

Un instante
prometedor de alivio.
Un momento
en el cual no habrá verificación.

Con éste dolor ya no habrá más dolor.

Ya no, no más.


[3 de Marzo de 2014]