–Es extraño –pensó. Sólo en mis sueños pensé que las cosas cambiaban de color… que extraño.
El color naranja del cielo con esas nubes rosadas agrisadas parecía condensarse como viento con humedad que chocaba contra su rostro.
Cerró la puerta para no sentir más frío ya que el clima se estaba poniendo tormentoso. Caminó por el pasillo blanco del hospital hasta la puerta que decía “Baño de varones” y, estúpidamente, golpeó por si alguien había allí. Evidentemente nadie contestó, así que decidió entrar sin más. El vendedor le repitió por segunda vez qué era lo que andaba buscando. Él, que estaba un poco susceptible, pensó la pregunta de una manera más filoso-existencial y recordó las charlas aisladas en los recreos que tenía con su profesor filosofía. Vivió la imagen del último año de secundaria, cuestionando cosas sobre las ideas de Platón y el método de Descartes ¿cómo ellos habían llegado a eso? Y también escucho en ese momento cuando su novia se acercaba a decirle algo al oído. Su novia, que parecía haberse teñido el pelo de rojo y que llevaba un dulce perfume que nunca usaba, le comunicó algo que lo había paralizado. El quedó blanco, pálido, inmóvil antes las palabras que ella les había hecho penetrar por el oído. Entonces el suelo se llenó de agua, dando la ilusión de que había una reflexión tan nítida de la imagen que el piso parecía espejado. Miró en el reflejo de éste la calle y los edificios que estaban alrededor de él, y sólo después entró en curiosidad. Sé miró a sí mismo y para su sorpresa: no era él. Aunque de cierta forma si lo era. Es decir, él se estaba mirando a sí mismo en un espejo y vio otra imagen. Confundido deja salir la mirada y el gran espejo comienza a rajarse hasta romperse por completo, y con éste el piso. La caída era hacia un infinito oscuro, sin tope, sin salida. Y mientras caía, un fragmente de espejo roto se cruza como flotando por su cara y el ve en el reflejo sus propios ojos… entonces parpadea confundido y se ve ahora en la terraza de su casa, en la que vivió cuando era niño, y al mirar hacia arriba piensa: Es extraño. Sólo en mis sueños pensé que las cosas cambiaban de color… que extraño.
[05 de Julio de 2014]