Siempre, siempre,
sí, sí, siempre.
No, no, no hay una sola vez
en la que no.
Siempre que te veo
llegando tan tarde
me pregunto
¿Dónde has estado?
Es que he estado
tanto tiempo esperándote,
sí, sí, tanto tiempo
y tu solo vienes cuando quieres.
Para mi se ha hecho tan tarde
tan, tan tarde
que hasta me sorprende mucho,
mucho,
verte llegar
tan, tan tarde.
Entras por esa puerta
tan natural y esbelta,
como si nada pasara,
y yo me pregunto
¿Dónde has estado?
¿Dónde?
Dime, ¿dónde?
Y en lo frío de mi corazón
un pequeño empujón,
uno muy pequeño,
lo hizo palpitar.
Sí, sí, sí,
fue tu mirada al entrar,
fue tu mirada al entrar.
Entonces, mujer
dime, dime,
sólo dime
¿Dónde has estado
todo este tiempo?
¿Dónde? ¿Dónde has estado?
¡¿Dónde has estado
todo este tiempo?!
Es que he estado
tanto tiempo esperándote,
sí, sí, tanto tiempo
y tú solo apareces,
salida de la nada.
Entras por esa puerta
tan natural y esbelta,
como si nada pasara
y yo me pregunto,
yo, yo me pregunto,
una y otra vez
¿Dónde has estado?
¿Dónde?
Dime ¿dónde?
Todo este tiempo…
Siempre, siempre,
sí, pero siempre.
No, no, créeme que no,
no hay una sola vez
en la que no…
Siempre que te veo
llegando me pregunto
¿Dónde has estado?
¡Mujer! Sólo quiero saberlo,
solo quiero
que a mí me lo digas
Entonces, mujer
dime, dime
¿Dónde has estado
todo este tiempo?
En lo frío de mi corazón
un pequeño empujón,
sí, uno muy pequeño,
lo hizo palpitar,
lo hizo despertar.
Sí,
fue tu mirada, sí,
fue tu mirada al entrar.
[21 de julio de 2014]