Fue entonces cuando en menos un segundo procediste sin planearlo, y levantaste tu
brazo con esa mano tan aferrada a lo que sea que hayas encontrado.
Me diste
vuelta por completo. Desde dentro hacia afuera, desde el interior al exterior,
desde lo mío hacia lo de los demás, de mi secreto que me hacía tan especial
hacia un chisme vulgar.
Transformaste éste hermoso mito en una leyenda urbana más.
[4 de Marzo de 2013]