20130528

Prenda

Me tomaste por el cuello y sumergiste tu mano hacia lo profundo de mí. Tu brazo por completo me penetró, y vos… no pudiste evitar cerrar con todo el deseo y la fuerza tu puño, atrapando aquello que había ahí, a cercanías de mi esencia.
Fue entonces cuando en menos un segundo procediste sin planearlo, y levantaste tu brazo con esa mano tan aferrada a lo que sea que hayas encontrado.
Me diste vuelta por completo. Desde dentro hacia afuera, desde el interior al exterior, desde lo mío hacia lo de los demás, de mi secreto que me hacía tan especial hacia un chisme vulgar.
Transformaste éste hermoso mito en una leyenda urbana más.

[4 de Marzo de 2013]