20160424

Re-niego


Una civilización entera
tuve que construir,
a la velocidad
de una humanidad ansiosa
que huye de sí misma.

Todo para no pensarte...

Casas, calles, plazas,
comercios y escuelas
quedaron en ruinas.

¿Cómo vuelvo ahora?

Perros y gatos peleando,
pero jugando.
Colectivos que corro
y que dejo pasar
para quedarme un poco más,
ahí,
donde solíamos estar.

Luces que se apagan y se prenden.
Lluvias, soles, noches,
lunas, humos, años,
besos...

Y no.

Arboles agitados por el viento,
agua calma sin dibujos en ella,
personas sonriendome y
deseandome lo mejor,
haciendo lo mejor para mí.

Pero lo mejor...
¿para mí?

Ni carteles señalizadores,
ni nombres de calles,
o aún el mejor gps
lograrán que no me pierda.

Porque ya lo hice,
y me cuesta volver.

Disfraces, amistades,
cambios, amantes,
mudanzas y mascotas.

Todo
intentando no pensarte,
para hacer mi camino
de vuelta a casa.

Y no.

Me pierdo,
me cuesta volver.

Y no,
te niego.
Nos niego y me niego,
y re-niego.

Porque no,
porque no puede ser así,
porque no quiero.

Porque no puedo.
Porque no.

No,
y punto.

[27 de Febrero de 2016]

20160413

Error de cálculo


A pesar de que duela
me seguiré diciendo
que fue todo lo demás.

Que la imposibilidad de nuestro todo
nos desbastó, y desistí.
Que peleé suavemente
contra todo eso que nada nos hacía
y me enfrenté incluso
conmigo mismo
para ganar en algo,
cuando ya estaba ganando algo,
que al parecer no quería.

Y nada me bastó.

A pesar de que me duela,
te seguiré susurrando en mis adentros
que te amé,
y que amaba que lo hagas también.

Si hasta podré inventarlo todo
para que
en mi gran calculadora de sentimientos,
el resultado final haya sido el más exacto,
el más certero,
el más equitativo para ambas partes.

Todo
para seguir sosteniendo un bello sí,
que disfrazaba
un evidente error de cálculo.

Podré decir,
como si de un informe
y datos a tener en cuenta se tratara,
que fuiste vos y las circunstancias,
los momentos y nuestros tiempos,
la no sincronía de nuestros rítmos,
las diferentes prioridades e importancias,
la no constancia en lo constante,
los balances,
ingenuidades y audacias,
el respeto
y la intolerancia de nuestras diferencias
que se resumían en una única diferencia
que fue bien disfrazada
por ambos.

Y sí, fue todo eso.
Pero tampoco fue todo eso.

Fuiste vos, sí.
Y no lo fuiste todo vos.

Y a pesar de que me tormente
ya no seguiré diciéndome
que fue todo lo demás...

Fui yo,
y mi error de cálculo,
al no saber
cómo facturar lo que sentía.


[05 de Abril de 2016]