20130629

Cuando de hacer se trata

¿Qué debería hacer? ¿lo bueno o lo malo?
¿Lo malo es malo?... ¿Qué es “bueno”?
 ¿Tengo que respetarte o faltarte el respeto porque quizás eso esperas de mi al decirme que te respete?

¿Qué es lo que queres? ¿Qué es lo que queres que piense que queres? ¿Qué queres que quiera de vos? ¿Qué pensas que quiero?

¿Te llamo o no te llamo? ¿Te escribo o espero a que vos lo hagas? ¿Te doy presencia en mi vida o te ignoro completamente?
¿Pretendes que te hable todo el día para que una vez alto tú autoestima dejes de hablarme?

¿Queres que todo siga igual?
¿Preferís que tome las riendas de esto que no tiene nombre porque de hecho no es nada? ¿O preferís que aparente tomar el poder para provocarte y que lo hagas vos por mí?
¿Tengo que dominarte o dejar que me domines?

¿Debería insistir y perder? ¿Debería insistir y ganar? ¿Insistir para al menos intentarlo? ¿Intentar qué? ¿Insistir para que notes mi interés? ¿O es mejor no insistir tanto para que no me creas desesperado? ¿Desesperado por qué?

¿Es necesario que te pregunte qué tengo que hacer y qué no? ¿Debería actuar y aprender a prueba y error? (¿a prueba y error?)

¿Debería callarme, calmarme y actuar? ¿No hacerte y hacerme tantas preguntas al aire y simplemente hacer lo que yo quiera? (¿lo que quiero?) ¿Hacer lo que quiero o hacer lo que vos queres? ¿O hacer lo que pienso que queres que haga?

Me callo… Me callo y lo hago.
Me acerco a vos, y lo hago… ¿Lo hago?

¡¿Qué hago?!

[23 de Junio de 2013]

20130624

¿Destino o futuro?

Como Jesús he de llevar en mi espalda
una cruz pesada, cuesta arriba
encaminado a mi destino,
a mi futuro... ¿o destino?
¿destino o futuro?

Con ésta mochila de viajero cargada de huesos,
carne en descomposición y llena de años herencia,
herencia que cada día pesa más,
que influye más, que presiona más,
me hundo en las arenas movedizas de lo incierto,
esclavizándose mi esencia a ésta cadena
ininterrumpida de la cual soy parte
y a la cual me siento con el deber de romper.

A pesar de que los años sumen
las respuestas restan,
y las preguntas cada vez se hacen mas largas.
Sin comas, sin paréntesis, sin notas al pie de página.

Aún no sabré con seguridad qué suelo pisaré,
ni si los vientos de la naturaleza ayudarán
a mi alma náufraga a encontrar tierra firme
entre tanto mar.

La montaña se ve a lo lejos,
los buitres del miedo y la duda
esperan mi derrota con ansias,
con sed de ataque veloz,
con ojos que no parpadean.

Mis pies descalzos, lastimados de pisar
una y otra vez las piedras de mis errores
no descansan
ésta no es la primera vez que sienten dolor,
mucho menos será la última.
Aquí queda mucho por hacer.

El sol que quema y mi rostro que le niega contacto
mira el suelo orgulloso de su andar,
mas no deja escapar oportunidad de alzarse en vista
a observar aquella cima a la cual pretende llegar.
Sonrío al descubrir que, nuevamente, nada hay allí.
Sonrío sincero, al saber que aquel lugar no es más
que el depósito de mis sueños más buscados,
más ingenuos y absurdos tal vez,
el lugar donde descansar de todo este andar y andar,
el lugar hacia donde mis sentimientos soplan
y mi razón dirige, y donde mi ser va a ser.